En este mundo de locura liberal.. todo lo que sea degradación.. decadencia..degeneración o envilecimiento en el hombre esta permitido y es fomentado...pero el verdadero pensamiento independiente que se salga de lo que dicta el sistema.. es severamente penado por todas las cortes del mundo...el "delito de opinión" es el peor crimen que se puede cometer en este mundo de pensamiento totalitario...Oder

lunes, 29 de julio de 2019

Friedrich Nietzsche, Aurora


Poco a poco, he ido viendo claro cuál es el defecto más general de nuestro tipo de formación y de educación: 
nadie aprende, nadie aspira, nadie enseña..a soportar la soledad.


lunes, 22 de julio de 2019

Ramiro de Maeztu.




La patria es espíritu. Ello dice que el ser de la patria se funda en un valor o en una acumulación de valores, con los que se enlaza a los hijos de un territorio en el suelo que habitan.



Lo característico de la conciencia es la inquietud, la vigilancia constante, la perenne disposición a la defensa. Ser es defenderse.



No tiene sentido decir que los hombres son iguales ante la ley, cuando es la ley mantenedora de su desigualdad.



Quizá la obra educativa que más urge en el mundo sea la de convencer a los pueblos de que su mayores enemigos son los hombres que les prometen imposibles.



Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por lo que muero: ¡porque vuestros hijos sean mejores que vosotros!



La vida se nos presenta en un dilema insoportable: lo que vale no dura; lo que no vale se eterniza.



No hay en la Historia universal obra comparable a la realizada por España, porque hemos incorporado a la civilización cristiana a todas las razas que estuvieron bajo nuestra influencia.



Una idea original se puede producir en cualquier ambiente, conserve o no la herencia de lo pasado, pero sólo será dominadora si encuentra ya el camino abierto para ella por una sucesión de ideas que la sirvan de antecedente, y ello por una razón: la de que en un pueblo se conservan como en depósito de sentimiento los pensamientos del pasado y que una idea no puede ser dominadora si no logra el apoyo popular.



No cabe, de otra parte, verdadera competencia entre las falsedades agradables, que halagan las pasiones populares, y las verdades desagradables, que en vano tratarán de combatirlas. Sobre este tema se pudieran escribir muchos capítulos, pero baste afirmar que la libertad del pensamiento tiene que conducir al triunfo de la falsedad y de la mentira.



lunes, 8 de julio de 2019

Oswald Spengler.



Hemos nacido en este tiempo, lo que nos exige recorrer valientemente el camino hasta el final. 
No hay alternativa. 
Es nuestro deber permanecer sin esperanza, sin salvación en el puesto ya perdido. 
Permanecer como aquel soldado romano cuyo esqueleto se ha encontrado delante de una puerta en Pompeya, quien, durante la erupción del Vesubio, murió en su puesto porque nadie lo relevó. Eso es grandeza; eso es tener raza. 
Ese honroso final es lo único que no se le puede quitar al hombre.


domingo, 23 de junio de 2019

Doctrina filosófica de Mein Kampf


A través de largos períodos de la historia humana, puede suceder sólo una vez que el político práctico y el teórico se encuentren en un mismo hombre. Mientras más íntima sea esa unión, sin embargo, mayores son los obstáculos que se oponen a los esfuerzos de ese hombre como un político práctico. Él ya no trabaja por necesidades que son obvias para cualquier comerciante, sino por objetivos que sólo muy pocos pueden entender. Por lo tanto su vida está desgarrada entre el amor y el odio. La protesta del presente, que no entiende al hombre, lucha con el reconocimiento de la posteridad, para la que él trabaja.


Porque mientras mayor es el trabajo de un hombre para el futuro, menos el presente puede entenderlo, más difícil es su lucha, y el éxito es más raro. Pero si una vez en siglos el éxito favorece realmente a tal hombre, quizá en sus últimos días un débil destello de su gloria venidera puede brillar sobre él. Desde luego, esos grandes hombres no son sino los corredores de la maratón de la Historia; la corona de laureles del presente toca sólo la ceja del héroe agonizante..

Mein Kampf, I, cap. 8.


Quienquiera que hable de una misión del pueblo alemán en esta Tierra debe saber que eso sólo puede consistir en la creación de un Estado que ve como su deber más alto la preservación y el progreso de los elementos más nobles de nuestra nacionalidad que todavía permanecen no contaminados.


No debemos permitir que la gran comunidad racial sea desgarrada por las divergencias de los pueblos individuales. La lucha que arrecia hoy es por muy grandes apuestas. Una cultura que abarca milenios y que abraza el helenismo y el teutonismo está luchando por su existencia.

Mein Kampf,II, cap. 2.


Y otra vez el movimiento nacionalsocialista tiene que realizar la tarea más pesada. Debe abrir los ojos del pueblo en lo que tiene que ver con naciones extranjeras, y debe recordarles una y otra vez el verdadero enemigo de nuestro mundo moderno. En vez de odio contra los arios —de quienes casi todo puede separarnos, pero con quienes estamos ligados por la sangre común o por la gran línea de una cultura emparentada— debe dirigir la ira universal sobre el vil enemigo de la Humanidad como el verdadero originador de todos nuestros sufrimientos. Debe asegurarse de que, al menos en nuestro país, el enemigo mortal sea reconocido, y que la batalla contra él, como un símbolo pasajero y breve de tiempos más brillantes, también pueda mostrar a otras naciones el camino a la salvación de una asediada Humanidad aria.

Mein Kampf, II, cap. 13.

viernes, 14 de junio de 2019

Spengler sobre la infructuosidad..

Fuente base: www.counter-currents.com


Europa está esencialmente muerta, ya no es una civilización fecunda, se ha agotado su creatividad, y el único proyecto que le preocupa es el desarrollo para la diversión y para hacer que el consumismo sea más fácil.. 

Spengler sobre la infructuosidad.
Por Quintiliano.




A menudo hablamos de la disminución de la natalidad como una forma de suicidio cultural y racial. Spengler vio esto hace más de un siglo y amplió la información para incluir las creaciones artísticas e intelectuales del grupo en cuestión:

La infructuosidad marca al hombre cerebro de la megalópolis, como el signo del destino cumplido, y es uno de los hechos más impresionantes del simbolismo histórico que el cambio se manifiesta no solo en la extinción de Gran arte, de gran cortesía, de gran pensamiento formal, del gran estilo en todas las cosas, pero también bastante carnal en la falta de hijos y el suicidio racial de los estratos civilizados y desarraigados, un fenómeno no peculiar a nosotros mismos pero ya observado y Deplorado, y por supuesto no remediado, en la Roma imperial y la China imperial.

Quizás la mayor contribución de Oswald Spengler a la filosofía de la historia sea su eliminación de la historia del reino mecanicista de causa y efecto y, en cambio, colocarla dentro de la esfera de la biología. 

Después de todo, las sociedades humanas están compuestas por seres humanos vivos, por lo que es lógico que las culturas y civilizaciones estén sujetas a leyes biológicas, en lugar de mecánicas.

jueves, 13 de junio de 2019

El pesimismo de Spengler..


Para Spengler, la civilización occidental no puede evadir su destino.
La democracia liberal, el capitalismo y el ridículo culto a la igualdad siguen su curso.

Muy pocas personas de la derecha disidente han aprovechado la oportunidad para leer la obra magna de Spengler, La decadencia de Occidente. Esto no es una crítica de nuestros hermanos políticos. El trabajo de Spengler es increíblemente denso y difícil.

Spengler considera al darwinismo como un proceso mecánico y químico inadecuado para explicar el desarrollo orgánico de las culturas y civilizaciones. El determinismo biológico que es un sello distintivo de la escritura de Spengler está firmemente arraigado en la filosofía del organicismo que fue expuesta por Johann Wolfgang von Goethe. 

Goethe, por supuesto, es considerado como el más grande de todos los escritores alemanes y conocido por su drama monumental Fausto. Goethe también fue un gran profesor y escribió estudios de gran prestigio en los campos de la mineralogía, la biología y una teoría del color admirada por Von Helmholtz.

El concepto de destino es un imperativo biológico en la expansión para las sociedades y civilizaciones humanas. La creencia de Spengler es la autoconciencia de su destino:
 
Ninguna cultura tiene la libertad de elegir el camino y la conducta de su pensamiento, pero aquí por primera vez una Cultura puede prever la forma en que el destino ha elegido para ello.


sábado, 12 de enero de 2019

Humano, demasiado humano, Vol. I, 1878.



 Friedrich Nietzsche

Antes de abordar este estado en sus consecuencias ulteriores, admitamos sin embargo que el hombre no ha caído en este estado por su culpa y pecado, sino por una serie de errores de la razón, que era defecto del espejo si su ser se le apetecía hasta ese grado sombrío y odioso, y que ese espejo era obra suya, la obra muy imperfecta de la fantasía y del juicio humanos. 

En primer lugar, un ser que únicamente fuese capaz de acciones puramente altruistas sería todavía más fabuloso que el Ave Fénix; ni siquiera puede ser imaginado claramente por el hecho mismo de que todo el concepto de acción altruista, sometido a un examen minucioso, se desvanece en el aire. 

Nunca ha hecho hombre alguno nada únicamente en pro de los demás o sin algún móvil personal; más aún, ¿cómo podría hacer algo sin relación a él, es decir, sin motivación interna la cual debería, sin embargo, tener su fundamento en una necesidad personal? ¿Cómo podría el ego obrar sin ego? Un dios que es por el contrario todo amor, tal como a veces se supone, no sería capaz ni de una sola acción altruista; a este respecto debería recordarse un pensamiento de Lichtenberg, tomado ciertamente de una esfera inferior: Es imposible que sintamos por otros, como suele decirse; sólo sentimos por nosotros. 

La frase suena dura, pero no lo es si se la entiende correctamente. No se ama al padre, ni a la madre, ni a la esposa, ni al hijo, sino los sentimientos agradables que nos procuran, o, como dice la Rochefoucauld: Quien cree amar a una mujer por amor a ella, se equivoca de medio a medio. Respecto a por qué los actos de amor se aprecian más que los otros, a saber, no por su esencia, sino por su utilidad, compárese con las investigaciones más arriba citadas sobre el origen de los sentimientos morales. 

Pero si un hombre deseara ser, como ese dios, todo amor, quererlo y hacerlo todo por otros, nada por sí, esto es ya imposible por el hecho de que debe hacer mucho por sí para poder en general hacer algo por amor a otro. Además, esto presupone que el otro es lo bastante egoísta para aceptar una y otra vez ese sacrificio, ese vivir para él; de modo que los hombres de amor y abnegación tienen un interés en la persistencia de los egoístas carentes de amor e incapaces de abnegación, y la moralidad suprema, para poder subsistir, debería por así decir forzar la existencia de la inmoralidad a través de la cual se superaría por cierto a sí misma. 

Además, la idea de un dios inquieta y humilla en tanto es creída, pero sobre cómo nació no puede haber ya ninguna duda en el estado actual de la etnología comparada; y con la comprensión de ese nacimiento se desmorona esa creencia. 



Pero si la idea de Dios falta, falta también el sentimiento del pecado como un delito contra preceptos divinos, como una mancha en una criatura consagrada a Dios. 

Entonces queda probablemente todavía esa desazón muy próxima y afín al temor a los castigos de la justicia mundana o al menosprecio de los hombres; la desazón del remordimiento de conciencia, el aguijón más agudo en el sentimiento de culpa, queda para siempre despuntada cuando uno se percata de que con sus actos ha delinquido sin duda contra la tradición humana, los cánones y ordenamientos humanos, pero sin haber con ello puesto en peligro la eterna salvación del alma y su relación con la divinidad. Si el hombre consigue, por último, adquirir la convicción filosófica de la absoluta necesidad de todas las acciones y de su plena irresponsabilidad y asimilarla en su carne y su sangre, desaparece también ese resto de remordimiento de conciencia.



Principal defecto de los hombres activos.



A los activos les falta habitualmente la actividad superior: me refiero a la individual. Son activos como funcionarios, comerciantes, eruditos, es decir, como seres genéricos, pero no como personas singulares y únicas enteramente determinadas; en este respecto son holgazanes. 

La desgracia de los activos es que su actividad es casi siempre un poco irracional. No cabe, por ejemplo, preguntarse ante el banquero amasador de dinero por el fin de su incesante actividad: es irracional. Los activos ruedan como rueda la piedra, conforme a la estupidez de la mecánica. 

Como en todas las épocas, así también hoy en día todos los hombres se dividen en esclavos y libres; pues quien no tiene para sí dos tercios de su día es un esclavo, sea por lo demás lo que quiera, político, comerciante, funcionario, erudito.